domingo, 15 de julio de 2012

Comer sin gluten en Turquía (parte I): restaurantes sin gluten en Estambul y preparativos


He de reconocer que antes de viajar a Turquía estaba muy preocupada con el tema del gluten. Por lo que había visto su gastronomía estaba basada muchísimo en el uso de harina de trigo, y de hecho así es. No había encontrado además información buena sobre restaurantes con carta para celíacos, lo único que pude encontrar fueron algunas recomendaciones muy generales. Intenté contactar con la Asociación de Celíacos de Turquía, pero sin ninguna suerte. Ni por teléfono, ni por email (os dejo de todos modos su dirección web por si tenéis más suerte que yo: http://www.colyak.org.tr/). Así que con este panorama ya os podéis imaginar que iba a Turquía con un poco de miedo con el tema de las comidas.

Me llevé una tarjeta en turco que me envió la Asociación de Celíacos de Reino Unido, en la que se explica que soy celíaca, lo que no puedo comer, etc.  Seguro que en la Asociación de celíacos de vuestro país os pueden facilitar una tarjeta similar. Un día que se me olvidó esta tarjeta en el hotel le pedí a una persona turca que hablaba inglés si podía escribir en un papel lo que no podía comer. Este es el resultado. Al final en los sitios parecían entender mejor este simple papel. No quise entrar en muchas complicaciones, así que le mandé poner simplemente los alimentos más comunes que no puedo comer.


Aparte en la maleta metí un montón de productos sin gluten: pan, barritas de cereales sin gluten, galletas, y este tipo de cosas para poder llevar fácilmente conmigo, y a las que poder recurrir en caso de necesidad. Fue muy buena idea. Sin embargo, puede que me haya excedido en la cantidad, porque al final las cosas no fueron tan difíciles.
Primera sorpresa: en el hotel en que me alojé en Estambul tenían pan sin gluten. Envié un email con pocas esperanzas preguntándoselo antes de irme, y me confirmaron que sí que podían dármelo. El pan era casero, y de hecho solo lo preparan si hay algún huesped celíaco, así que hay que avisar antes de ir. Si os interesa  el hotel se llama Erboy, y esta es su web: http://www.erboyhotel.com/.
Es un hotel muy correcto aunque sin lujos, en plena ciudad vieja (Sultanahmet), a 5 minutos de las atracciones turísticas más importantes como Santa Sofía o la Mezquita Azul, y el personal es super majo.

Así que el desayuno estaba solucionado: El buffet de desayuno de este hotel era muy completo y de gran calidad, con lo que había variedad suficiente de alimentos sin gluten, además tenía mi pan :-) Lo siento, se me olvidó totalmente sacar fotos del buffet y del pan, debía estar todavía un poco dormida cuando bajaba a desayunar.

Para comer y cenar en Estambul me fui arreglando de la siguiente manera: para comer, me llevaba en el bolso mis barritas y productos sin gluten, y hacía una comida realmente muy informal a base de ellos. Para el postre, a veces comprábamos sandía que vendían en la calle. Aunque yo no lo hice, también podéis comprar una mazorca de maíz tostada, hay muchísimos puestos callejeros que las venden.


Para cenar, el truco fue ir a restaurantes un poco mejores que la media. Creo que de hecho esa fue la clave para encontrar sitios donde a pesar de no tener carta especial sin gluten (no sé si los habrá si quiera, al menos yo no los encontré) sí que conocían la enfermedad celíaca, y sorprendentemente bastante bien. No os preocupéis, un poco más de la media de Turquía no quiere decir que sean tan caros y que os vayais a arruinar, sobre todo si comparáis con los precios de España o Reino Unido (¡sobre todo con los de Reino Unido!).

Estos son los tres restaurantes a los que fui a cenar en Estambul. Todos tienen una cocina excelente y buenas instalaciones:

Matbah Ottoman Palace Cuisine (restaurante del hotel Ottoman Palace): En el barrio antiguo (Sultanahmet). Es un restaurante de comida Otomana con una terracita muy bonita. Conocían la enfermedad celíaca y te sabían recomendar  sobre qué comer. Mi elección fue: De primero un plato de wine leaves (hojas de vino) rellenas de arroz y queso halloumi con setas. De segundo: Carne sazonada con canela y arroz de acompañamiento. El precio, con botella de vino, fue de 70 libras por 2 personas. Os dejo las fotos y su web http://www.matbahrestaurant.com/concept.htm




Restaurante Cenzayir: En el Barrio Nuevo de Estambul. Relativamente cerca de Iskidal Caddessi (la calle comercial más importante de Estambul), en una zona más de personas locales que de turistas. Es un lugar muy bonito, con una terraza preciosa y con muchísimo estilo, muy cool. Avisé a hora de hacer la reserva que era celíaca (bueno, la hicieron en el hotel por nosotros!) y tenían hasta pan sin gluten preparado. Como os decía que me ocurrió en todos los restaurantes a los que fui no tenían carta especial pero conocían la enfermedad y te podían aconsejar qué podías comer. Mi elección: Compartimos una vez más las famosas hojas de vino (wine leaves) y  un plato de alcachofas muy rico. De segundo, comí pollo acompañado por arroz al estilo Estambul. Es una mezcla de sabores dulces y salados, ya que utilizaban muchos dátiles.  De nuevo el precio es en torno a las 70 libras por 2 personas. La web del restaurante es: http://www.cezayir-istanbul.com/




Restaurante del hotel Erboy: Una  grata sorpresa más que nos dio el hotel fue su terraza-restaurante. De hecho, las vistas desde esta terraza eran realmente impresionantes y la cocina fue excelente. El tipo de cocina es Otomana. Me supieron recomendar muy bien qué comer y no, y qué se podía adaptar. De hecho, os dejo unas fotos con las indicaciones que me dieron sobre sus platos. ¡Impresionante! Este restaurante fue además un pelín más barato que el resto, pero no recuerdo exactamente por cuánto nos salió. De primero tomamos una especie de picadillo con puré. De segundos:  Sac Tava y Terkib-i-çesidiye. Las descripciones de los mismos los tenéis en las fotos que le saqué al folleto en el que daban indicaciones sobre lo que podía y no comer. El plato de Terkib-i-çesidiye (al que por cierto parece que no le saqué foto) me lo tuvieron que adaptar. Sustituyeron el arroz (al parecer no es un arroz normal, sino un arroz hecho a base de trigo) por puré de patatas.








Os seguiré contando porque aquí no acabó mi viaje a Turquía... También fui a la Capadoccia y a la zona de Antalia. Volví encantada con la comida y con el trato, pues realmente se esforzaron mucho por no cometer ningún error, haciendo muchas comprobaciones e intentando darme soluciones para adaptar los platos. Además sentí que fueron super honestos con lo que llevaba y  no llevaba gluten. No me puse mala en todo el viaje, y lo único que me dio pena es que no pude apenas probar esos postres tan ricos que tienen en Turquía.










4 comentarios:

  1. Que gusto leer tu post
    Llevo toda la vida queriendo ir a la Capadocia, pero siempre he pensado que era un destino prohibido para nosotros, incluso viendo tus fotos no me atreveria a comerlo

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  2. Yo estuve en Estambul en junio y también me costó contactar con la asociación, no pude, vamos.
    No pude ir a esos restaurantes que describes, así que fui capeando la situación con mazorcas y apetizers, no obstante me apunto todo lo que cuentas para la próxima. ¡Qué pinta todo!

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  3. Hola,
    Muchas gracias por tu post, fue mi punto de partida para el gran viaje a Turquía. Estuve en Estambul y Capadocia. Tus fotos me animaron con este destino que pensaba que era difícil, y ahora coincido contigo, he comido mejor que en muchos sitios de aquí, un trato esmerado y una comida espectacular.
    Muchas gracias!!
    Te dejo mi crónica de Estambul: http://celiacoalostreinta.blogspot.com.es/2014/09/estambul.html

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  4. Me alegro muchísimo de que con mi blog te hayas animado a ir a Turquía y que hayas tenido también tan buena experiencia!

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